GANADERÍA DE CEBA
La ventilación en ganadería de ceba contribuye al control del estrés térmico, favorece el consumo de materia seca y mejora la calidad del ambiente interno. Estas condiciones permiten optimizar la ganancia de peso, la eficiencia alimenticia y la rentabilidad del sistema productivo, especialmente en regiones de clima cálido donde el ITH representa un factor crítico para el desempeño animal.
Reducción del estrés térmico
La renovación constante del aire favorece la disipación del calor corporal por convección y evaporación. Cuando la temperatura y la humedad aumentan, los bovinos reducen el consumo de alimento para disminuir la producción interna de calor, afectando directamente el desempeño productivo.
Mayor consumo de materia seca
Al mantenerse dentro de su zona de confort térmico, los animales presentan un mayor consumo voluntario de alimento, lo que se traduce en mejores ganancias de peso y una mayor eficiencia de conversión alimenticia.
Control de humedad y calidad del aire
La ventilación ayuda a evacuar vapor de agua, polvo y gases generados por la acumulación de estiércol, reduciendo riesgos sanitarios y mejorando el bienestar animal.
Mejor desempeño productivo
Un ambiente bien ventilado disminuye el gasto energético asociado a la termorregulación, permitiendo que una mayor proporción de la energía consumida se destine al crecimiento y la deposición de tejido muscular.