VENTILACIÓN FORZADA
La ventilación forzada con ventiladores mecánicos axiales le da al productor algo que la ventilación natural no puede garantizar: control activo y medible, no solo dependiente del viento.
Homogenización — se acaban las
"zonas calientes"
Un invernadero sin ventilación forzada tiende a estratificar el aire: más calor y humedad arriba, condiciones distintas abajo. Los ventiladores axiales extraen el aire cargado de calor y humedad y permiten que sea reemplazado por aire nuevo, logrando una distribución más pareja de temperatura y CO₂ en todo el cultivo.
Manejo de la humedad y prevención de condensación
El agua libre sobre la hoja es la condición que necesitan Botrytis, mildeo y la mayoría de los hongos foliares para germinar. La ventilación forzada acorta ese tiempo de mojado y evita que la humedad se acumule en los puntos fríos del invernadero, donde casi siempre empieza el problema. Menos enfermedad y menos aplicaciones.
Renovación de CO₂ para fotosíntesis
Un invernadero cerrado agota rápidamente el CO₂ disponible. La renovación constante de aire —entrada y salida— repone el dióxido de carbono que la planta necesita para fotosintetizar, especialmente en horas de alta actividad.
Diseñamos nuestro futuro
En Airal llevamos más de 15 años diseñando ventilación axial forzada para el sector agrícola.
Conoce los equipos que hacen posible todo lo anterior:
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